- XXVI - De El mártir de Madrid. Acto tercero, Pedro

By Antonio Mira de Amescua

Muriendo en cruz, mi Dios, por culpa mía,

hicieron sentimiento los mortales;

las luces se eclipsaron celestiales,

montes estremeció la tierra fría.

Rasgóse el velo santo, y a porfía

se quebraron los duros pedernales;

sucedan en mí mismo estas señales

cuando yo muera en cruz antes del día.

Quebrántese la piedra de este pecho

a vuestro amor divino endurecida,

y mis ojos se eclipsen con el llanto.

Mi corazón se rasgue y ya deshecho,

estremézcase el alma al dar la vida,

temiendo el tribunal de Dios tan santo.