- XXVI - De unos papeles que una dama le había escrito, restituyéndoselos en una...
Yacen aquí los hueso sepultados
de una amistad que al mundo será una,
o ya para experiencia de fortuna,
o ya para escarmiento de cuidados.
Nació entre pensamientos, aunque honrados,
grave al amor, a muchos importuna;
tanto que la mataron en la cuna
ojos de envidia y de ponzoña armados.
Breve urna los sella como huesos,
al fin, de malograda criatura;
pero versos los honran inmortales,
que vivirán en el sepulcro impresos,
siendo la piedra Felixmena dura,
Daliso el escultor, cincel sus males.