- XXVI - Reconocimiento propio y ruego piadoso antes de comulgar

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Pues hoy pretendo ser tu monumento,

porque me resucites del pecado,

habítame de gracia, renovado

el hombre antiguo en ciego perdimiento.

Si no, retratarás tu nacimiento

en la nieve de un ánimo obstinado

y en corazón pesebre, acompañado

de brutos apetitos que en mí siento.

Hoy te entierras en mí, siervo villano,

sepulcro, a tanto huésped, vil y estrecho,

indigno de tu cuerpo soberano.

Tierra te cubre en mí, de tierra hecho;

la conciencia me sirve de gusano;

mármol para cubrirte da mi pecho.