- XXVI -

By Hernando de Acuña

Estas palabras de su Silvia cruda

puso Silvano en esta haya umbrosa:

«Silvia, do vemos de cruel y hermosa

tales extremos que el mayor se duda,

conociendo mi mal y que su ayuda

es sola en mi remedio poderosa,

mírame y de cruel en piadosa

muestra querer mudarse, y no se muda.

Con tales muestras me sostiene en vida,

hasta que muerte o más dichoso hado

me aparten del Tesín y su ribera.

Y si esto puede una piedad fingida,

considera, pastor enamorado,

lo que podría hacer la verdadera».