- XXVI -

By Bernardino de Rebolledo y Villamizar

Desprecio no piedad del Elemento

que excitan procelosos alborotos,

destrozado el timón, los remos rotos,

Velas y Jarcias ya triunfó del viento.

No por tan infeliz menos contento

vencí en la playa Piélagos ignotos,

y al patrio templo los sagrados votos

en fechas ofrecí del escarmiento.

Cuando embistiendo el leño fatigado

nuevo Huracán, con implacable guerra

entre peñascos le arrojó de hielo.

Donde el áspero clima le ha varado,

pues no puede tomar puerto en la tierra

señor Abril de puerta par el Cielo.