- XXVI -

By Fernando de Herrera

Betis, que en este tiempo solo y frío

escuchas mi dolor, del hondo asiento,

acoge en tu quieto movimiento

los últimos suspiros que yo envío;

y, si tiene valor tu sacro río,

dame que en árbol verde mi tormento

lamente transformado, que ya siento

débil la voz, cual cisne, al canto mío;

porque con nuevas ramas tu corriente

cercaré coronando, y destilado

iré en tu luengo curso y extendido;

que mi luz ceñirá su bella frente

de mis hojas, o en llanto desatado,

seré en sus blancas manos recogido.