- XXVII - De No hay burlas con las mujeres. Acto segundo, Laura

By Antonio Mira de Amescua

Blando hechizo de amor, dulce veneno,

que en la viveza de mi pecho ardiente

introduciste artificiosamente

tanta ponzoña en vaso tan ameno,

si ya en las llamas de tu fuego peno,

si el duro yugo el corazón no siente,

y a la ley de tu imperio está obediente,

aunque es imperio de violencias lleno,

¿por qué con tiranía me condenas

después de hallar el bien que he deseado

a que arrastre en tus triunfos más cadenas?

Y, creciendo cuidado a mi cuidado

cuando el alivio ofreces de mis penas,

¿me haces penar en un amor callado?