- XXVII -

By Francisco de la Torre

Rompe la niebla de la noche fría,

de nieve y astro y de cristal ornada,

de perlas orientales esmaltada,

rosada Aurora, y aparece el día.

Descubre el campo la beldad que había

convertido en espanto la cerrada

y oscurísima noche y de pasada

enriquece la tierra de alegría.

Tal a mis ojos la beldad divina

del ídolo purísimo que adoro,

Aurora clara con tu paz parece.

Inclina el Sol, inclina el cielo, inclina

los elementos, y al Pierio coro

gloria mayor que la que goza ofrece.