- XXVII -

By Juan de Timoneda

Con vana confianza había fundado

tan grandes edificios que han caído,

mirándolos estoy, y estoy corrido,

mas qué hay que no merezca un confiado.

¿Quién sino yo se hallara tan osado

que confiara en verse bien querido

de femenino amor? que al fin ha sido

lo más vario de todo lo criado.

Avisoos desde ahora, o amadores,

los que de amor estáis algo contentos,

que en mi cabeza estéis escarmentados.

Pues veis que al mejor tiempo, y sin sabores

me ha de venir amor con mil tormentos,

estando mis sentidos descuidados.