- XXVII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

El nombre, oh Cintia, que en el tiempo dura,

que estima jaspes y epitafios ama,

adoraréle yo en mi sacra llama

cobra esplendor para la edad futura;

que ya, sin esperar mi sepultura,

con opinión anticipada fama

a la prudente sencillez inflama,

¿quién sabe si a la horrenda envidia apura?

Trocadas pues las veces en mi suerte,

a mis posteridades sobrevivo.

Mas si en tu aprobación no me renuevo,

del culto de las artes ¿qué recibo?

a la naturaleza ¿qué le debo?

¿qué importan las promesas de la muerte?