- XXVII -

By Francisco López de Zárate

Que son catorce siglos a quien ama

que la perpetuidad del edificio,

de quien sólo la edad es precipicio,

que humilla Atlantes, Caúcasos derrama.

Cuanto vive el retrato de la llama

con que aplaude a la muerte el necio

osando con desprecio y artificio

maquinar vida, suponiendo fama.

Que cuanto ofrecen siglos a deseos,

cuanto vive la vida, si la muerte

en todo lo que el tiempo tiene parte.

El tiempo morirá, y a los trofeos,

que él rinde, vengará mi firme suerte,

pues, como premio, anima el adorarte.