- XXVIII - A la vista de Celia

By Luis Carrillo y Sotomayor

Escuadrones de estrellas temerosas

desamparan el cielo, de corridas

en ver que sólo no han de ser vencidas

del sol, cual antes, o de frescas rosas.

Ya las ligeras horas presurosas

oro crecen al carro, y encendidas

perlas les da el Oriente más subidas

por afrentar a las de Celia hermosas.

Cual a su dueño el prado lisonjera

victoria ofrece y esperanzas vanas

en su color y en el laurel que cría.

Salió mi bello Oriente a sus ventanas:

parose el sol vencido en su carrera,

y fue más largo por mi Celia el día.