- XXVIII -

By Gutierre de Cetina

Mientras el fiero león, fogoso, ardiente,

con furioso calor nos mueve guerra,

mientras la madre de Aristeo atierra

los árboles, las plantas, la simiente,

entre altos montes de soberbia gente,

que al helvecio feroz el paso cierra,

me hallo en otro clima, en otra tierra

de la mi cara patria diferente.

Allá Febo no tiene hora reparo;

acá muestra mudar orden del cielo,

y con helada nieve nos castiga.

Entre estas diferencias se ve claro

cuál es mi mal, pues ardo en medio el hielo

y en el fuego se hiela mi enemiga.