- XXX - De La adversa fortuna de don Bernardo de Cabrera. Acto primero, Lope

By Antonio Mira de Amescua

Aquí soñé a veces un tesoro,

que amarlo pude yo, no merecello;

jacinto y cristal cándido y bello,

perlas, rubíes y madejas de oro.

Los ojos de la Infanta a quien adoro,

los labios encendidos, el cabello,

dientes menudos, torneado el cuello,

que organiza una voz de ángel sonoro.

La riqueza era mucha, yo su dueño,

y en medio de esta buena suerte

rompió el gallo la voz del león temido.

¡Oh, nunca despertara de este sueño!

Que es un engaño regalada muerte,

y el desengaño desdichada vida.