- XXXI - Epitafio para la sepultura del mismo

By Hernando de Acuña

Aquella luz que a Italia esclarecía

y ahora con morir la ha oscurecido,

aquel alto valor que siempre ha sido

columna do virtud se sostenía,

aquel saber de donde procedía

el remedio y restauro en lo perdido;

aquel sublime esfuerzo, tan temido,

del fuerte corazón que no temía.

aquel gran ser do junto se hallaba

el consejo y efecto, en paz y en guerra,

para hazañas de inmortal memoria;

y, en fin, a quien el mundo no bastaba,

aquí lo cubre muerte en poca tierra,

y lo que mereció goza en la gloria.