- XXXI -

By Francisco de Aldana

Dichoso monte en cuya altiva frente,

de pinos y altas hayas coronada,

hizo el santo varón nido y morada,

que la pobreza amó tan ricamente;

aire cual nuevo sol resplandeciente

que diste al serafín fácil entrada,

por do fue de las llagas trasladada

la imagen del Señor Omnipotente.

¡Oh!, del eterno amor nunca tan visto

amado amante, pues unión tan alta

salió del Hacedor con su hechura;

que lo que en él causó mi culpa y falta,

en vos, alma especial, nos muestra Cristo

ser privilegio y don, ser gracia pura.