- XXXII - A la dormida Venus

By Antonio Enríquez Gómez

Dormida Venus que en viviente forma

alientas con descuido la hermosura,

tan hija de la espuma en la blancura

que la nieve en tu fuego se transforma.

Inmóvil Chipre, donde amor te forma,

siendo ciego, su cándida pintura,

del robador de Europa mal segura

pues el honor la oculta si la informa.

Si la ocasión mi dicha me comprende,

dure el engaño donde el alma cierta

busca la Troya que el deseo enciende.

Y pues vives también estando muerta,

no trates mal el sueño si te ofende

pues matas más dormida que despierta.