- XXXII - A Wamba, rey godo, que desveló las rebeliones de su reino
Del arado, que manos consulares
con sudores honraron dignamente
pasaste al Cerro, y tu gloriosa frente
laureles adornaron Militares.
A Paulo, que con fuerzas auxiliares
se opuso a tu poder, traidor pariente,
le vencieron tus armas, y tu gente,
y fue padrón de afrentas singulares.
El Navarro domaste, el Pirineo
tu pie pisó con su fragosa cima,
y Nimes fue de tu Bastón trofeo.
Fuiste asombro a la Galia, espanto grima,
Toledo te recibe con deseo,
y tu presencia su valor anima.