- XXXII -

By Juan de Tassis y Peralta

Esta causa a su efecto tan ingrata

produce un nuevo modo de tormento,

de cuya queja nace el sentimiento

que ni vivo me deja ni me mata.

Y la prisión que mis sentidos ata

no admite ley, ni teme al escarmiento,

dejándose llevar de un pensamiento

que de mi que le tengo se recata.

El discurso previene inadvertido

la muerte a que yo mismo me sentencio,

hallándome quejoso y obligado.

Y de estos dos extremos perseguido,

ni el mérito me vale del silencio,

ni a descubrir me atrevo mi cuidado.