- XXXII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

En la Holanda, bañada del tributo,

que a todas las calendas paga Lice,

clava una rana viva el infelice

Clito, su esposo, felizmente astuto.

Púsole en odio el adulterio (fruto

del ranicidio, según Plinio dice);

de hoy más ni Tolomeo a Berinice

de casta ni a su Porcia alabe Bruto.

Oh César, oh repúblicas y reyes,

si Lice excede a egipcias o romanas

edificad a Clito estatuas y arcos.

Perezca la ley Julia. Vengan ranas;

pesquen los magistrados por los charcos,

pues hacen más las ranas que las leyes.