- XXXIII - A Fénix en la empresa
No de aromas sabeas, sí en pomposa
altiva ostentación, al nido aspira
¡Oh Fénix! tu ambición; ¡Oh Fénix! mira
cuanto la igual modestia es honorosa.
Si duración, afectas codiciosa,
prepara en la feliz Arabia Pira
al tránsito fatal; venera, admira
fragante copia, al Evo sonorosa.
No rara ya, no prohibida, no sabia
te niegas premio, a dignos tanto ardores:
cambias el blando Soto a Alcázar fuerte.
Si feliz no sin ti, siempre tu Arabia:
vuelve (¡mas tarde ya!) goza sus flores,
apacibles desdenes de la muerte.