- XXXIII - A la muerte de don Gabriel Manrique
Joven gentil ilustre y valeroso
al ejercicio de armas inclinado
el cuerpo de virtud y acero armado
siguiendo al de Alba en Frisa belicoso.
Un puente conquistando peligroso
que el Conde de Nassao con gran cuidado
y su potente ejército ajuntado
se puso a defender muy orgulloso.
La espada en mano el corazón muy fuerte
herejes y traidores constriñendo
por conseguir dichosa y buena suerte.
Acá y allá el caballo arremetiendo
herido fue y murió su honrosa muerte
su nombre quedó en fama engrandeciendo.