- XXXIII - A Marco Tulio Cicerón, cónsul romano
Más debe Roma a tu facundia sola,
y a tu pluma en conceptos desatada,
que de Escipión a la valiente espada,
y de Pompeyo al peto, y a la gola.
Por ti tus estandartes enarbola
el Águila de rayos coronada
en la cima del Nemo más helada,
y sus plumas triunfante allí tremola.
Por ti (o gran Tulio) respiro afligida
de la invasión cruel de los tiranos
en civiles estragos sumergida.
Más pudieron tus voces, que tus manos,
tú le diste esplendor, le diste vida,
y de escuadrones la libraste hermanos.