- XXXIII -

By Francisco de la Torre

Este Real de amor desbaratado,

de rotas armas y despojos lleno,

aguda roca y mal seguro seno

de mi doliente espíritu cansado,

al enemigo vencedor amado

rendido francamente como bueno,

de mí le siento eternamente ajeno,

por verse de contrarios ocupado.

Y el tirano cruel de mi contento,

burladas mis antiguas confianzas,

los vencedores escuadrones sigue.

¿Quién podrá remediar mi perdimiento,

si faltan del amor las esperanzas,

y si quien amó tanto me persigue?