- XXXIII -

By Juan de Almeida

Salió de un bosque en rastro de un venado

un fiero tigre, y mientras lo buscaba,

una pastora vio que acaso andaba

por la ribera a vista del ganado.

Dejó la presa y fuese encarnizado

por donde vio que la pastora andaba,

mas, quedo estuvo y manso se tornaba

después de haberla un rato contemplado.

Felino que de lejos visto había

aunque corriendo y sin ningún descanso

el caso extraño, así dijo el mezquino:

Si un duro tigre dulce Amara mía

con sólo verte vuelves tierno y manso

¡cuál volverás al triste de Felino!