- XXXIII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Aunque Ovidio te dé más documentos

para reírte, Cloe, no te rías;

que de pez y de boj en tus encías

tiemblan tus huesos flojos y sangrientos;

y a pocos de esos soplos tan violentos,

que con la demasía risa envías,

las dejarás desiertas y vacías,

escupiendo sus últimos fragmentos.

Huye pues de teatros, y a congojas

de los lamentos trágicos te inclina,

entre huérfanas madres lastimadas.

Mas paréceme, Cloe, que te enojas;

mi celo es pío; si esto te amohína,

ríete hasta que escupas las quijadas.