- XXXIV - Reconoce alivio en su mal con alguna luz del desengaño

By Luis de Ulloa Pereira

Ya Lesbia, tus lisonjas en mi pecho

hacen menos atroces los estragos,

y en tus infieles labios los halagos

algo de los encantos han deshecho.

Y ya la unión del éxtasis estrecho,

en que confusos los alientos vagos,

de gozo celestial eran amagos,

deleite rudo, y material se ha hecho.

Ya en mi ciega noticia restituyes

lo que de humana me negó el engaño,

y algún defecto, que se hurtó al juicio.

O tú, Deidad, que en la razón que influyes

enciende más la luz del desengaño,

y anima al humo de mi sacrificio.