- XXXIV -

By Francisco de Borja y Aragón

Montes de nieve son, los que de flores

pació el toro, de Abril en las montañas,

y el cierzo airado impide en sus cabañas,

la entrada, y la salida a los pastores.

Mirábanse los días tan menores,

que en breves horas, al trabajo extrañas,

la luz apenas vieron las campañas,

y el monte poco o más que resplandores.

Todo se altera, todo se embravece,

y envueltos con la nieve, y con el viento,

el soto gime, y Manzanares crece.

Su imperio desconoce el firmamento,

y orbe de plata a veces le parece,

y otras que se trastorna de su asiento.