- XXXIV -

By Gutierre de Cetina

Pues todavía queréis ir mis suspiros

do siempre soléis ser tan mal tratados,

trabajad de llegar disimulados,

quizá con tal ardid querrán oíros.

Sabe Amor si quisiera hora seguiros

para ver si osaréis ser tan osados;

mas, ¿para qué?, si van dos mil cuidados

míos allá, tras vos, para serviros.

Si os llegáis, al llegar, con la osadía

que hora partís de mí, decidle manso:

«Señora, piedad, ¿por qué tan fiera?»

Mas si, como he temor, de sí os desvía,

básteos darle a entender con un descanso

cómo el verme sin él hace que muera.