- XXXIV -

By Francisco de Aldana

Templo, que larga edad fuiste ofrecido

al réprobo señor de la inclemencia,

do entró después por alta providencia,

so la especie de pan, Dios escondido,

si el mauritano bárbaro atrevido,

que tanta paz te dio, noble apariencia,

hiciera como tú la diferencia

de posesión, ¡cuán bien le hubiera sido!

Mira que Dios, para sí sólo habiendo

el edificio angélico formado,

cayó gran parte del al bajo centro;

y tú, de un hombre vil fábrica siendo,

hecha para demonios, te ha mudado

de infierno en cielo Aquel que escondes dentro.