- XXXIX - Al Duque de San Germán, Virrey de Cerdeña
Partenope gloriosa fue tu Cuna,
y Flandes, y Milán tu escuela han sido,
allí te vio con el arnés lucido
el Belga Sol, y la Flamenca Luna.
En tus manos tuviste la fortuna,
hurtando a las injurias del olvido
mucho laurel, y al Catalán vencido,
no dejó tu valor fuerza ninguna.
Temió tu espada el fiero Lusitano,
ceñido de tus fuertes escuadrones,
de Olivenza en el campo, y en el llano.
Sus almenas honraron tus pendones,
envidia fuiste al Orbe Castellano,
muro a Cerdeña, y pasmo a las naciones.