- XXXIX - Al obispo de Lieja
Sacro varón ilustre y muy prudente
pastor benigno fuerte y animoso
de lobos muy temido y espantoso
a quien la dignidad es conveniente.
Vuestra virtud muy alta y excelente
por don que el cielo os dio maravilloso
guerrero os hace siendo Religioso
y de uno y otro usáis bien igualmente.
A Dios servís con mitra y con almete
con almas, carnes, cayado y espada
herejes muy potentes resistiendo.
Y al Duque de Alba invicto en la jornada
con lo que a vuestra Iglesia le compete
y tanto celo estáis favoreciendo.