- XXXV -

By Gabriel Bocángel y Unzueta

Hoy a tu brazo infiel, Hebreo esquivo,

yace Dios otra vez; no cual primero

divino fénix, en ardor severo

de altas cenizas se repite vivo.

Hoy nos llama a su amor lo discursivo,

pues amante murió tan verdadero

que, porque amor quedó por su heredero,

se nos vincula en fuego sucesivo.

Si pide el holocausto portentoso

plumas, que en ágil rapto den al suelo

noticias de misterio tan profundo,

no faltan, que a tu acento prodigioso,

insuperable Soria, fía el vuelo

un fénix de quien es Arabia un mundo.