- XXXV -

By Fernando de Herrera

Del mar las ondas quebrantarse vía

en las desnudas peñas, desde el puerto;

y en conflicto las naves que el desierto

Bóreas, bramando con furor, batía,

cuando gozoso de la suerte mía,

aunque afligido del naufragio cierto,

dije: no cortará del Ponto incierto

jamás mi nave la temida vía.

¡Mas, ay triste, que apena se presenta

de mi fingido bien una esperanza

cuando las velas tiendo sin recelo!

Vuelo cual rayo, y súbita tormenta

me niega la salud y la bonanza,

y en negra sombra cubre todo el cielo.