- XXXVI - Amor habla callando, mata y eterniza

By Pedro Soto de Rojas

¡Ardo pero mi ardor, qué desventura!

dentro del corazón triste encogido,

(gigante castigado, aun no atrevido)

debajo el nombre de un silencio dura;

de allí en centellas por mi luz oscura

delincuente primer: primer sentido

habla (mudo mi espíritu ofendido)

el colérico fuego que me apura.

Crece la llama, y mi mortal herida

(por aplacar su fuerza) humor le vierte;

crece, y sale en suspiros divertida;

crece mi mal, y con mi mal mi suerte,

que aunque este fuego es muerte de mi vida;

dulce vida le espero de mi muerte.