- XXXVI - Epitafio a Pompeo el Magno

By Luis Carrillo y Sotomayor

Lee, y tendrás exenta, ¡oh caminante!,

del abrazo del áncora esta orilla;

respeta entre su arena maravilla,

que lo es, en cuantas se preció el Levante.

Si bien miras, verás huesos delante,

no despojo fatal de alguna quilla,

que entre una y otra mal quemada astilla,

besa aquí el mar humilde, si arrogante.

Exenta fama del exento olvido

goza, por cuanto ciñes, blanca luna,

aquel Pompeo el Grande, aquel temido.

Faltaba a tantas palmas sólo una,

que fue saber vencer, siendo vencido,

-con victoria más noble- a su fortuna.