- XXXVI -

By Iñigo Lopez de Mendoza

Virginal templo do el verbo divino

vistió la forma de humanal librea,

a quien anela todo amor benigno,

a quien contempla commo a santa idea,

si de fablar de ti yo no soy digno,

la graçia del tu fijo me provea;

indocto soy e lasso peregrino,

pero mi lengua loarte dessea.

¿Fablaron, por ventura, Johan e Johan,

Jacobo, Pedro tan grand theolugía,

nin el asna podiera de Balán,

sin graçia suya, fablar, nin sabía?

Pues el que puede, fable sin affán

tus alabanças en la lengua mía