- XXXVI -

By Bernardino de Rebolledo y Villamizar

Amada soledad testigos mudos

de la tranquilidad de mis cuidados,

en estos Climas de rigor armados,

de todo afecto de ambición desnudos.

Pues de la libertad son ciegos nudos

las lucidas lisonjas de los Hados,

en mi favor los juzgo declarados

cuando se representan más sañudos.

De vuestras persuasiones instruido

que no tienen los prósperos sucesos,

en la felicidad parte ninguna.

Desestimando todos tus excesos

a la moderación sola le pido

cuanto suelo pedirle a la Fortuna.