- XXXVI -

By Francisco de Borja y Aragón

Confieso, que naciste Julia hermosa,

y gozas de tu edad la primavera,

y su ambición florida, y lisonjera

envidian el clavel, jazmín, y rosa.

Que es perdida (no advierten) más costosa

del lustre propio, que jamás la espera;

pues la flor miento al prado, a la ribera,

y es la beldad del dueño mentirosa.

Corriendo empiezan con igual porfía

del rostro hermoso, y de la flor temprana

entre términos breves la alegría.

¡Qué mal conocen la hermosura humana!

No habiendo flor, que no se oponga al día,

ni beldad, que resista la mañana.