- XXXVII -

By Hernando de Acuña

En cuanto la materia es más subida

y más se aparta de profanidad,

en tanto, señor, vuestra habilidad

ha quedado de mí más conocida.

Y pues el santo tiempo nos convida

a dejar todo vicio y vanidad,

volvamos con amor y caridad

a Cristo, que es bondad summa cumplida;

y olvidando por él toda otra cosa,

vaga de su pasión el fundamento,

para la gloria que apetece, el alma;

que, sin él, vuestra vida trabajosa

es nave rota que le falta el viento

y en playa de enemigos queda en calma.