- XXXVII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Crece de presto, poderosa hierba,

que medras en la injuria, si dispones,

no a Pitágoras manto, ni los dones

de Aragne, que irritaron a Minerva;

ni senos para hacer a la Asia sierva,

cuando navales fábricas compones,

y al viento puesta, a descubrir regiones

vuelas, que el orbe idólatra conserva;

Sino para apretar de este vecino

causídico la pérfida garganta

(sacro lazo), que luego de mi mano

serás de la piedad ofrenda santa.

Crece, tanto suplicio; tú, Silvano,

Dios de los campos, guarda el de este lino.