- XXXVIII -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

Libro, pues que vas ante quien puede

quitar y poner leyes a su mando

ten cuenta con Damón, allá llegando

aunque Marfira más te mande y vede.

Sepas muy bien contar cuanto sucede

después que Damón vive lamentando;

y pues él va contigo allá cantando,

Marfira te oirá, que se lo debe.

En tanto quedo yo con tal recelo

cual con fortuna brava suele estar,

echando el hierro al mar, el marinero.

Lleno de afán y temeroso celo

si afierra el hierro de donde esperar

que todo afán es mero pasajero.