Y este al revés, que aquí el donaire estuvo en la hembra

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Estaba una fregona por enero

metida hasta los muslos en el río,

lavando paños, con tal arte y brío,

que mil necios traía al retortero.

Un cierto conde, alegre y placentero,

le preguntó con gracia: «¿Tenéis frío?»

Respondió la fregona: «Señor mío,

siempre llevo conmigo yo un brasero.»

El conde, que era astuto y supo dónde,

la dijo, haciendo rueda como pavo,

que le encendiese un cirio que traía;

y dijo entonces la fregona al conde,

alzándose las faldas hasta el rabo:

«Pues sople este tizón vueseñoría.»