- 29 -

By Lope de Vega

Entro en mí mismo para verme, y dentro

hallo, ¡ay de mí! con la razón postrada

una loca república alterada,

tanto que apenas los umbrales entro.

Al apetito sensitivo encuentro

de quien la voluntad mal respetada

se queja al cielo, y de su fuerza armada

conduce el alma al verdadero centro.

La virtud como el arte hallarse suele

cerca de lo difícil, y así pienso,

que el cuerpo en el castigo se desvele.

Muera el ardor del apetito intenso,

porque la voluntad al centro vuele,

capaz potencia de su bien inmenso.