PRELUDIO
Abriste tu ventana de oro-rosa,
y el Sol por dentro disparó sus dardos;
el ambiente sutil olía a nardos,
—evocación de una mujer hermosa.—
—¡Oh vida provinciana deleitosa,
que aman los mozos que a la vez son bardos!
¡ Cómo en tu paz soñaran Abelardos
en el regazo ebúrneo de la Esposa!
Poeta: en tu canción de primavera
aletea una brisa mañanera,
se connubian las aves con las flores,
y en medio de la escena campesina,
desgranas, trovador, tu sonatina,
como el preludio azul de los amores...